¿Blog gratuito o pago?: Cómo elegir la mejor opción

¿Blog gratuito o pago?: Cómo elegir la mejor opción

Cualquier persona que quiera tener su blog puede hacerlo en pocos minutos, sin necesidad de muchos conocimientos previos y sin pagar nada. Rápido, fácil y gratis. Hasta ahí todo parece hermoso, pero resulta que después empiezan a aparecer cuestiones como hosting, compra de dominio, plugins… y la cosa se complica un poco más.

¿Es verdad que puedo tener un blog gratuito? ¿Y por qué hay diferencias entre un WordPress “pago” y uno free




En principio, se puede tener un blog sin pagar ni un solo peso. De ahí en adelante, hay muchas opciones y todo depende de cuál sea el objetivo que tengamos. Pero hay algo necesario de aclarar: WordPress SIEMPRE es gratuito, lo único que sí se paga es dominio y hosting, además de plugins que se quieran instalar para diferentes funciones.

Veamos de qué se trata cada uno de estos elementos:

El dominio es la dirección URL de tu sitio (como el de este, que es www.subjeta.com). Como predeterminada, las plataformas de blogging asignan una extensión a la que vos podés configurar el nombre. Por ejemplo, si este blog estuviese alojado en WordPress.com el acceso sería www.subjeta.wordpress.com. Lo mismo suele ocurrir con BlogSpot o Wix.

-Yendo un poco más allá, el hosting es el espacio en donde se alojan todos los datos de tu sitio completo. En los servicios free, tenés una cuota de almacenamiento -varía en cada uno-, y hay proveedores que te venden espacio por una cifra mensual o anual.

-Por último, los plugins son aplicaciones que optimizan tu blog o sitio web, y los hay de una inmensa variedad. En mi caso, uso un plugin para maquetación visual (en otras palabras, para que se vean más bonitas las páginas) y otro para la configuración SEO de todos los contenidos que voy subiendo.

Entonces, qué conviene, ¿tener un blog gratuito o uno pago?

Blog gratuito

Es la manera más rápida y fácil, recomendable para quienes necesitan un espacio en la web pero no requieren grandes aplicaciones o no tienen planificado utilizarlo como plataforma para vender productos.

Es ideal, por ejemplo, para profesionales que quieran armar un modesto portfolio o personas que estén pensando compartir contenido sobre un tema en especial (artículos de opinión, recetas de cocina, textos literarios, o lo que sea).

En este caso, si bien podés tener tu blog gratuito y jamás pagar nada, también podrás -incluso si elegiste que sea totalmente free al principio- comprar un dominio para tener una URL propia, elegir plantillas de diseño pagas o comparar más espacio de almacenamiento, aunque en general, siempre vas a poder hacerlo a través de la plataforma en la que hayas abierto tu sitio.

En el caso de WordPress, son ellos mismos los que te ofrecen comprar gigas para almacenar, dominios o temas de diseño, pero no podés comprarlos en otras tiendas online y luego instalarlos.

Blog pago

Si estás pensando en un blog más bien profesional y no puramente como hobby, querés vender productos u ofrecer servicios, entonces es conveniente que, desde un comienzo, empieces con la opción paga. Y esto te lo digo por experiencia: después es muy engorroso trasladar datos e importar contenido, incluso a veces no se puede y perdés mucho de lo que ya habías hecho antes.

¿Qué vas a tener que pagar? Lo mínimo: dominio y hosting. Es decir, la ubicación URL propia de tu sitio y el espacio de almacenaje. Actualmente, yo uso A Small Orange y lo recomiendo 100%: nunca tuve problema de error en el tráfico y unas pocas veces tuve que contactarlos por cuestiones internas en el funcionamiento del blog, a lo que respondieron rápido y con una solución concreta.

Una vez que tenés definidas esos dos factores (hosting+dominio), ahí podés instalar una plataforma de blogging que te sirva para gestionar el contenido de tu web. Como habrán notado, yo uso WordPress. Se instala en unos minutos (no tienen que pagar nada para hacerlo), y ya está listo para usar, con un par de plantillas de diseño que pueden usar si no quieren comprar una (aunque tengan en cuenta que son muy básicas).

Teniendo una versión paga, es decir, con hosting propio y un dominio, las posibilidades son muchas más. Porque, por ejemplo, van a poder instalar un plugin de tienda online, comprar temas de diseño mucho más sofisticados y responsives -adaptables a móviles-, armar aulas virtuales, lograr que visualmente el sitio sea más copado y tenga así una navegación más dinámica.

Para que este post no quede eterno de largo, en unos días más les voy a contar cuánto cuesta abrir un blog si eligen, desde el comienzo, la versión paga de ser blogger 😉

Si te gustó este post, quizás te interese >> Las 3 claves para abrir un blog (y pasar de las ideas a la acción)

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *