Estas son las 3 razones por las que me gustan los cambios de estación (¡Bienvenido Otoño!)

Estas son las 3 razones por las que me gustan los cambios de estación (¡Bienvenido Otoño!)

Tenía este post preparado para hoy y resulta que el otoño empezó ayer. ¿QUÉ? ¡Pero no importa! Porque con el otoño recién salidito del horno, el disparador de hoy es sobre (sí, sí, sí) los cambios de estación.

Mi estación favoritísima es el invierno. Winner absoluto. Pero ojo, porque el otoño también me gusta, claro está, porque las temperaturas empiezan a bajar y vamos preparando el cuerpo para el frío invernal. Y cuando el invierno se va, me alegra igualmente la llegada de la primavera, porque amo sus colores (¡no hablemos de alergias, por favor!). El verano, definitivamente, no va conmigo, aunque sí reconozco que hay muuuuchas cosas lindas que se pueden hacer y que serían difíciles en invierno, como disfrutar del agua (en versión pileta, río, mar o lo que fuese) o tomar una cerveza helada en la cena.




 Pero, dejando de lado favoritismos, los cambios de estación me gustan por estas 3 razones:

 1- Se renuevan los colores, cambia la temperatura

Sí, sé que los cambios de temperatura pueden no ser lo mejor que nos pueda pasar (a veces sí), pero me gusta que las estaciones no dejan que nos aburramos nunca. ¿Se imaginan viviendo en un eterno verano o en un eterno invierno? Yo no, aun con todo lo que el invierno me gusta. Cada estación tiene sus encantos (algunas más, otras menos) y está bueno apreciarlos y, sobre todo, disfrutarlos.

2- Un plan ideal para cada una

El otoño y la primavera me parecen estaciones ideales para salir a caminar, y sentarte en el pasto de un parque o de una plaza a leer un libro, tomar mates con amigos o para pasear por horas. En invierno es cuando más productiva me siento, sobre todo con las dos cosas que más me gustan hacer: leer y escribir. Me siento súper inspirada y no hay nada que me guste más que estar en la cama leyendo con una taza de té y unos trozos de chocolate. En el verano, aunque me haga sentir agotada, me gusta para disfrutar del río, tomar sol y dejar la puerta del balconcito abierta hasta tarde.

3- Sale vestido, entra campera de lana (o al revés)

Aunque Marie Kondo –la autora de “La Magia del Orden”– diga que no es recomendable, yo lo hago: al empezar cada estación (y finalizar otra, claro), guardo toda la ropa que no voy a usar más por unos meses y pongo en su lugar lo que tenía guardado y sí quiero usar. Me encanta hacer eso, porque me encuentro siempre con prendas queridas, porque me acompañaron en tal ocasión, porque me las regaló tal persona o porque, simplemente, me gusta llevarlas puestas.

Y para terminar, les propongo un disparador de escritura creativa: A vos, ¿te gustan los cambios de estación? ¿Por qué? ¿Qué disfrutás hacer en cada una? ¿Cuál es tu preferida?

Les comparto esto que escribí a partir de este disparador (aclaro que lo hice en septiembre de 2015 pero me pareció lindo poder compartirlo hoy en este post). Acá va:

Me gustan los cambios de estación, aunque la estación que se esté yendo sea mi favorita. Me gusta cuando en otoño las hojas de los árboles comienzan a colorearse de marrón y ese quejido de algo crocante que hacen cuando las apretás con la mano o las pisás en el suelo. Me gusta que llegue el invierno porque es mi estación preferida: es cuando más leo, más escribo y más me inspiro. Hay una relación de amor mutuo y totalmente correspondido entre yo y el invierno. Pero la primavera es tan simpática que por verla soy capaz de querer soltarle la mano al invierno. Si fuese una mujer, me imagino a la primavera con una sonrisa de oreja a oreja, revoleando el pelo y saltando al ritmo de una canción (no sé cuál, pero imaginen ustedes las que más les guste para la ocasión). Me encanta que el nuevo verdor de las plantas me inunden la vista y que el color de las flores alegre las mañanas. Primavera, sos tan linda que me aguanto las alergias con tal de verte, de sentirte. Y a vos, verano, dame menos calor. No sos amigo mío. Me sofocás. ¿Por qué ese empeño en hacerme usar ventilador? No te quiero, pero te admiro. Volvés locos de amor a muchos.

¡Hasta el próximo post y Feliz Otoño!

Ahhh, una última cosita: la foto de portada la hice paseando por uno de los conventillos de La Boca, en Buenos Aires. Si querés leer más, hacé clic acá y entrá al post-relato + fotos que hice sobre ese paseo.

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Comments

  1. Guadalupe Says: marzo 21, 2017 at 2:41 pm

    Coincido con tus 3 razones. Cada estación es un renovar energías. FELÍZ OTOÑO CLARI!!!!

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