El boom de la cerveza artesanal

El boom de la cerveza artesanal

En Buenos Aires, hace algunos años estamos viviendo el auge de la cerveza artesanal. La producción de cerveza de autor ya no sólo se concentra en Villa General Belgrano, la ciudad cervecera de Córdoba por excelencia. En cambio, ahora, mucha gente produce cerveza con marca local, todas con un estilo particular y de autor. Para saber más podés entrar a sitios como los de BevyBar.

Lo mismo sucede con los bares. En Nueva York, es común ir a cualquier bar y tener la posibilidad de tomar una variedad infinita de cervezas, con opciones locales e internacionales. Hoy en día, esa tendencia está llegando con mucha fuerza a Buenos Aires.

Bares especializados en cerveza

Entre las calles Scalabrini Ortiz, Paraguay, Córdoba y Arévalo se concentran alrededor de veinte cervecerías especializadas. Allí están, por ejemplo, Jeromee Beer Pub, Antares, The Temple, Blue Dog, Bierhof, Buena Birra Social Club, El Galpón de Tacuara, y la Chopería de Palermo.

Así como, entre 1985 y 2010, la ciudad neoyorkina pobló el área con más de mil setecientas cervecerías, Buenos Aires sigue este camino. Lo cierto es que esa cantidad es un número muy atrayente pero que aún no se compara con el fenómeno local.

Lo interesante es que hay, además, franquicias que recorren toda la ciudad. Algunas de las más famosas son Brooklyn Brewery, Samuel Adams y Lagunistas Beers.

Y lo mismo está sucediendo aquí

Pero en Buenos Aires, los polos no están concentrados solamente en Palermo. También crece un espacio similar en Caballito, en la Avenida Pedro Goyena, y otro muy interesante entre San Telmo y Barracas, en el Bulevar Caseros.

Relatos en El Galpón de Tacuara

Esta cervecería se encuentra entre las más interesantes, por fuera del circuito porteño (la sucursal madre se encuentra en San Fernando), ya que se puede disfrutar allí cervezas con ingredientes un tanto extraños. Por ejemplo, algunos de ellos son la calabaza, la hierba buena o el jengibre.

Gabriel Furnari, fundador de la marca junto a otros socios y maestro en cerveza, recibió dos premios en la Copa Argentina de Cervezas: medalla de plata en el rubro American IPA por su IPA SANFER, y medalla de bronce en el rubro IPA por su BLACK IPA.

Este maestro cervecero explica que al comenzar a hacer cervezas descubrió un mundo que lo impactó, un universo de estilos, maltas, levaduras, lúpulos. Primero era sólo un hobbie. Luego, decidió profesionalizarse. Explica que hay tantas cervezas como maestros cerveceros.

También agrega que el movimiento home-brewer se está expandiendo con mucha fuerza en la Argentina.

El movimiento home-brewer

¿En qué consiste? Es un concepto que viene de la lengua inglesa y se refiere al hecho de hacer cerveza casera. To brew significa “hacer cerveza” y home es “casa u hogar”. Esta tradición comenzó en países tradicionalmente cerveceros como Alemania, Escocia e Inglaterra. Luego, el fenómeno se fue expandiendo hasta llegar a la Argentina.

Según Wikipedia, el proceso de elaboración de las cervezas artesanales es similar al que se utiliza en las producciones comerciales. Se explica allí también cuáles son los ingredientes: los ingredientes básicos necesarios incluyen agua, malta de cebada, lúpulo y levadura de cerveza.

A excepción del agua (aunque el nivel mineral, pH, y otras características juegan un rol y se recomienda la selección cuidadosa del agua a utilizar, casi cualquier agua servirá, aunque hay que tratar de que no lleve cloro), existe un sin fin de variedades de estos ingredientes.

Y así como hoy en día hay una búsqueda de una alimentación más sana, la cerveza artesanal vino para quedarse. Algunos toman cursos, otros aprenden a través de Internet, o buscan ayuda de amigos. A partir de esta punta de lanza, además de comenzar un hobbie, se desarrolla también la posibilidad de generar ingresos vendiendo la cerveza a un público que va más allá de los amigos y los familiares.

Además, este movimiento sienta sus bases en la búsqueda de un estilo propio. Muchas veces, las personas no acuerdan con los sabores más lavados e industriales que proponen las grandes marcas y van en busca de un estilo y un sabor propio.

En el camino hay experimentación y muchas sorpresas, como encontrar algo que no estaban buscando y que les encanta.

Calabaza, hierba buena, y algunos consejos

Mil sabores combinados, posibilidades infinitas, pero cuidado: también hay que conocer las reglas. Primero, aseguran los maestros, hay que conocer las bases, ir probando, y no tener miedo a los errores. Es en la equivocación, también, donde surgen las cosas más interesantes.

Por otro lado, aseguran, es necesario ser meticuloso y riguroso con los tiempos y las medidas, al igual que con cualquier otro proceso de cocción. Desde lúpulos japoneses con limón y eneldo hasta calabaza y hierba buena, son interesantes las diversas variantes que se pueden agregar al proceso.

Por último: ¡a catar!

Hemos recorrido diversos aspectos del mundo de la cerveza artesanal. Sólo queda probar y disfrutar. Al momento de degustar y catar una cerveza artesanal hay que tener en cuenta tres aspectos.

En principio, su aspecto visual: ¿cómo se ve? ¿Es transparente? ¿Cuál es su color? ¿Tiene poca o mucha espuma?

En segundo lugar, está su aspecto olfativo: ¿qué sentimos al olfatear la cerveza? ¿Nos recuerda a algo? ¿Nos agrada, nos disgusta? ¿Nos parece fuerte o suave?

En tercer y último lugar, pero no menos importante (o casi el más importante): su sabor. ¿Cómo es su sabor? ¿Dulce, amargo, cítrico, ácido? ¿Cuáles son los sabores típicos? Esto dependerá si proviene de la malta, del lúpulo, su fermentación o si tiene sabores añadidos.

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