El devorador de libros: todos los caminos posibles de la lectura

El devorador de libros: todos los caminos posibles de la lectura

El título de este libro bien podría ser una autobiografía sobre mí. Por eso cuando lo ví, no dudé y dije: “voy a leerlo. YA”. En la tapa y contratapa del libro -que es una obra de Rebecca Makkai-, se leen frases como estas:

“A veces hay que seguir leyendo para pasar a la acción”

“¿Y si para encontrar tu lugar en el mundo antes debes hacer la locura más grande de tu vida?”

“El devorador de libros es un paseo por la memoria, la infancia y la literatura que hechizará a los lectores empedernidos y  quien no ha encontrado en la literatura su tabla de salvación”.

Pues bien, se estarán preguntando sobre qué trata el libro. Y vamos hacia allá, entonces…




Ian Drake es un niño de diez años que vive en Hannibal -Estados Unidos- y es un lector que todos los días visita la biblioteca de su ciudad. Ahí trabaja Lucy Hull, que es la encargada de la sección de literatura infantil y juvenil. Por eso, ve a Ian a diario y lo va conociendo a medida que el niño devora los libros y participa de cuanta actividad de lectura haya en la biblioteca.

Cierto día, la madre de Ian llega hasta la biblioteca y quiere hablar con Lucy. ¿El motivo? Le da una extensa lista de libros y pide que no se los de en préstamo al pequeño. Lucy averigua un poco sobre este tema -que por de más le llama la atención- y se entera así de que la familia Drake pertenece a la iglesia Corazón Alegre, a cargo del pastor Bob y que tiene un programa especial para “salvar” a niños que, presumiblemente, son gays.

Lucy comienza así a ser la cómplice de Ian dentro de la biblioteca, que le presta libros “prohibidos” por su madre para él. Una noche, la chica encuentra al niño entre los anaqueles y él planea una huida en el auto de ella, con destino incierto.

La travesía los llevará por varios estados, visitarán a los padres de Lucy, a los Labaznikov, intentarán encontrar a la abuela de Ian y hasta pensarán en cruzar la frontera hacia Canadá. En el medio, la bibliotecaria se replantea su propia vida, las ganas de abandonar Hannibal la acechan todo el tiempo y tomará una decisión, no sin antes asegurarse de que el chico vuelve a su casa sano y salvo, dejándole una lista de libros para cada año de su adolescencia, rompiendo así con todas las prohibiciones que puedan atarlo a leer solo lo que su madre indica que es correcto y adecuado para él.

Y es que la conclusión final, después de aquella primavera tan caótica, de aquel verano torturado, y del tiempo pasado desde entonces, es la siguiente: ya no me creo capaz de salvar a nadie. Lo intenté, fracasé, y aunque estoy segur de que hay personal en el mundo que tienen ese don, yo no me cuento entre ellas. Lo embrollo todo demasiado. En cambio, los libros… Sigo creyendo que los libros sí que pueden salvarte.

¡Me encantó este libro! Si bien al principio pensé que era pura literatura juvenil y que, en cierto modo, me iba a aburrir un poco, me equivoqué. Les recomiendo que lo lean sin importar la edad que tengan y si son padres o trabajan en alguna profesión/oficio o lo que sea relacionado con niños, más aún. Si son fans de la lectura, también. Y para todo el mundo, en fin…

Datos del libro: El devorador de libros es un libro de Rebecca Makkai publicado en 2011 por editorial Maeva en español. Tiene 319 páginas y su título original es “The Borrower”. En la edición de Maeva que yo leí, al final hay una entrevista a la autora.

¿Leíste este libro? ¿Te gustó? En el espacio de comentarios, podés dejar tu opinión. ¡Es muy bienvenida!

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