Bienvenidos a la magia encuadernada de Elefante de Papel

Bienvenidos a la magia encuadernada de Elefante de Papel

¿Qué sería de esta vida sin cuadernos? Un poco más aburrida, eso seguro. Mucho más desorganizada, totalmente. Menos linda. Absolutamente: menos linda. Los cuadernos, las libretas, los anotadores nos acompañan desde muy chiquitos: las primeras páginas donde hacíamos garabatos que nadie entendía, todos esos que después fueron nuestros compañeros en primer grado, cuando apenas podíamos enlazar una “c”, una “a”, una “s” y otra vez una “a”, todo en cursiva, para formar la palabra “casa”. Y qué felices nos sentíamos cuando lo lográbamos, ¿no?




Quizás la adultez nos aleja un poco de esa magia cuadernística. Porque ya sabemos escribir, en imprenta o en cursiva, sin pensar tanto. Porque tenemos al siempre entrañable amigo Word para teclear letras y armar desde una lista del súper hasta crear un cuento. Porque para anotar pequeñas cosas que no debemos olvidar, tenemos el bloc de notas en el teléfono.

Y aun así, abrir un cuaderno sigue siendo mágico. Para que me crean, les cuento algo: sigo a muchos bloggers, sobre todo a quienes comparten contenido sobre creatividad, libros o recursos de escritura. ¿Saben cuál es una de las cosas que más disfruto? Cuando comentan la cantidad de cuadernos que tienen y para qué los usan. Pilas de anotadores, cada uno con su función asignada: para anotar los sueños de la noche y no olvidarlos, para poner en papel ideas que se vienen a la cabeza durante distintos momentos del día, para dejar constancia de citas y frases lindas que uno lee en los libros, cuadernos para usar durante un viaje y, además de escribir, también pegarle todo tipo de recuerdos, como papeles, tickets, folletos, fotos…

En esa unión entre los cuadernos y quienes amamos escribir, están las manos de los que con una convicción emprendedora inigualable, se dedican a crearlos.

Hoy les presento a Virginia, artesana de la encuadernación que, en 2015, comenzó a darle forma a Elefante de Papel.

“Unos meses antes había hecho mi primer curso de encuadernación del cual salí fascinada y sabiendo que era un ‘camino de ida’. Siempre me habían gustado los cuadernos, los anotadores, las libretas, el papel… Pero no me había imaginado hasta ese entonces que iba a estar haciendo uno con mis propias manos. Entré en un mundo nuevo, en donde cuanto más investigaba, más aprendía y descubría, desde técnicas hasta diferentes costuras”, nos cuenta.

Y así, comenzó a ofrecer primero servicios de encuadernación artesanal personalizada. ¿Su primer trabajo? Un encargo que llego desde Carmen de Patagones. Así lo resume ella:

“Eran cuadernos con costura tradicional, muchos realizados con telas de la artista que los encargó. Con lo cual no sólo fue realizar una tanda importante en cuanto a cantidad, sino que implicaba cierta logística en cuanto al modo de entrega y de cuidado extra al manipular una tela estampada de manera artesanal”.

Sus creaciones empezaron así a llegar a distintas provincias de Argentina y hasta se fueron de viaje por el mundo con aquellos dueños que decidieron darles forma de bitácora para travesías.

“Me van llegando fotos de los cuadernos en uso, en la facultad, en el trabajo, en fiestas. ¡Da una gran satisfacción ver el cariño con el que genera en los demás! No es un cuaderno más sino que pasa a ocupar un lugar importante en quien lo tiene”, sostiene Virginia.

¿Por qué Elefante de Papel?

“Pensar el nombre fue un trabajo de asociación propia.  Elefante como símbolo de sensibilidad y lealtad, de conexión con uno mismo y con los demás. De buena suerte para comenzar un nuevo proyecto. Una hoja en blanco a ser escrita en un cuaderno que acompaña en distintas situaciones, ya sea de aprendizaje en la facultad, del día a día con la agenda, de recuerdo en libros de firmas, de momentos registrados en las bitácoras de viaje”.

Mientras Virginia esperaba que el registro de marca estuviera listo, fue armando el taller en su casa. Primero, lo integraron unas pocas herramientas, hasta que se sumaron la refiladora y una prensa. Eso, se transformó en un antes y un después en sus producciones.

elefante de papel

“Fui tomando cursos y hasta hoy sigo aprendiendo, investigando, tratando de sumar nuevas opciones de costuras. Lo último fue sumar trabajos de restauración, siempre artesanal y reivindicando el trabajo a mano”, cuenta.

Los productos que actualmente ofrece son personalizados y a pedido. Quien quiere una de las creaciones de Elefante de Papel, puede elegir ente distintas costuras –tradicional, copta, belga, japonesa, expuesta-, tipos de hojas y telas de tapa, con opción de bajorrelieve.

“La idea es que cada uno pueda tener el cuaderno que imaginó, realizado 100% a mano y con mucho amor”, dice Virginia.

elefante de papel

¿Qué se puede elegir?

Cuadernos en hojas lisas, rayadas, cuadriculadas, pentagramadas y papel reciclado artesanal.

  • Agendas
  • Planners
  • Recetarios
  • Libros de firmas para eventos
  • Bitácoras de viaje
  • Souvenirs
  • Cuadernos institucionales
  • Libretas

La huella del Elefante de Papel

“Cada cuaderno está hecho en su totalidad de manera artesanal y personalizada a la necesidad y gusto de cada cliente. ¡El cliente elije hasta el color del elástico, de los señaladores, estilo de papeles, tipos de costuras! A medida que se realiza el cuaderno, se envían fotos del proceso con lo cual se vivencia el armado en conjunto”.

Para seguir y contactar a Elefante de Papel

Facebook (suben fotos de trabajos terminados, promociones y sorteos):  https://www.facebook.com/elefantedepapelcuadernos/

Sitio web: http://www.elefantedepapel.com.ar/

Mail: infoelefantedepapel@gmail.com

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