Dame un boleto para viajar al pasado | Fin de semana en La Falda

Dame un boleto para viajar al pasado | Fin de semana en La Falda

Es como entrar a la casa de la abuela. Perdón, no sé cómo serán las casas de sus abuelas, pero sí, llegar a La Falda es como abrir la puerta de la casita de mi nonna y que el olorcito a tiempo pasado empiece a invadirme las fosas nasales. Para ser más precisa, es como ese olor que tiene la ropa cuando la sacás de una bolsa o caja en la que estuvo guardada por varios meses. Lo siento cada vez que quiero desembolsar la ropa de invierno porque ya es junio. También cuando visito la casa de Clide, mi abuela. Y cuando llegué a La Falda.

El mantel de hule en el restorán. Arriba de una mesita del pasillo en el hotel, hay un candelabro que en otro tiempo seguro fue majestuoso, pero que hoy tiene una no tan fina capa de tierra acumulada.  Las casas, aún sin ser una experta en arquitectura, me parecen poco modernas, pero qué lindas son con ese estilo tan particular de las casitas serranas. Austeras, algunas con techo de madera, paredes o pisos de piedras, bajas. Bajísimas para alguien que se está acostumbrando a vivir en una ciudad que decidió irse poco a poco cada vez más hacia arriba.

Y el Hotel Edén. El más concreto pasaporte de viaje al pasado que le ofrece La Falda a los que la visitan. De día o de noche. Como preferíamos disfrutarlo y no gastar plata para morirnos de miedo, lo recorrimos con el sol tibio de un lunes a la mañana.




El plan de viaje era descansar y disfrutar del lugar. Por eso con mi hermana armamos un pequeño itinerario –solo tentativo- para definir qué hacer cada día. El acierto fue dejar bastante tiempo libre y pensar el itinerario como un programa flexible. Lo bien que hicimos. Porque después de viajar más de 4 horas para llegar a destino, entramos al hotel triunfantes de no habernos perdido en el camino y vimos un folleto informativo con un título gigante: XIX FIESTA NACIONAL DEL ALFAJOR.

¿ESTO ES ACÁ? ¿PUEDE SER QUE CAÍMOS JUSTO EN UN LUGAR DONDE SE FESTEJA ESE INVENTO GENIALÍSIMO QUE ES EL ALFAJOR? Sí a todo. La Fiesta Nacional del Alfajor se celebra todos los años en La Falda, en algún fin de semana de octubre y –lo corroboramos después- es una oportunidad para degustar todo tipo de productos regionales: salames, quesos, alfajores (¡por supuesto!) y licores, de todas las variedades que puedan imaginarse.

Vamos a empezar...

Vamos a empezar…

 

¡Fieeeeeeeesta!

Y si es del alfajor, qué golazo. La Fiesta Nacional de Alfajor son tres días full time de shows, espectáculos callejeros, carpa de artesanos, venta de comida regional y productos envasados. Vimos un show de humor, de cuarteto y cumbia, de Jairo, la elección de la Reina provincial y nacional del alfajor y recorrimos (varias veces, para ser sincera) los stands de exposición. En esos recorridos, vimos:

Quesos producidos artesanalmente. Los saborizados son un gol.

Quesos producidos artesanalmente. Los saborizados son un gol.

 

Licores. Nosotras elejimos para degustar y comprar uno de dulce de leche con trocitos de chocolate.

Licores. Nosotras elejimos para degustar y comprar uno de dulce de leche con trocitos de chocolate.

 

Y no podían faltar los alfajores, claro que no, si era la Fiesta dedicada a ellos...

Y no podían faltar los alfajores, claro que no, si era la Fiesta dedicada a ellos…

 

Toda clase de dulces

Toda clase de dulces.

Además, en julio está el Festival Nacional del Tango que ya lleva más de 30 ediciones celebradas. En este enlace pueden ver más info.

La Falda a pie

En el folleto informativo anunciaba que el domingo a las 10:30 a.m salía un city tour a pie desde la oficina de turismo. Y ahí estábamos con cámara de fotos en mano listas para salir a pasear y conocer. Nos enteramos que esa actividad de recorrer la ciudad caminando se hace siempre, no solo cuando hay festejos o es temporada turística. Así que si andan por La Falda y les interesa, no tienen que hacer más que llegarse hasta Turismo, en avenida Edén 93.

El city tour es gratuito, se hace con una guía y dura aproximadamente dos horas. En el recorrido, van a ver el reloj cucú, dos iglesias, la casa Miramontes (que es visitada por arquitectos de todo el mundo por el estilo de su construcción), la plaza y el laberinto de meditación…hasta llegar al portón del Hotel Edén.

Esculturas en hierro bailando tango

Esculturas en hierro bailando tango

 

Reloj Cucú con un récord: ser el más alto del mundo.

Reloj Cucú con un récord: ser el más alto del mundo.

 

Casa Miramontes.

Casa Miramontes.

 

Parroquia Santísimo Sacramento

Parroquia Santísimo Sacramento

 

Casas de La Falda.

Casas de La Falda.

 

Cartel que sonríe

Cartel que sonríe

 

Bajadas

Bajadas

 

El laberinto de meditación en Plaza San Martín

El laberinto de meditación en Plaza San Martín

 

Capilla Sagrado Corazón

Capilla Sagrado Corazón

 

Jardincitos que se ven por ahí, caminando por las calles

Jardincitos que se ven por ahí, caminando por las calles

 

Un gigante dormido

Es enorme el trabajo que se está haciendo para restaurar los distintos sectores del Hotel Edén, que le dio vida a La Falda como pueblo. El Hotel fue construido a fines del siglo XIX y, tal como pudimos corroborar en el video de presentación donde se cuenta la historia del edificio, nunca dejó ganancias. O al menos no las suficientes como para que los sucesivos dueños que tuvo lo vieran con buenos ojos de inversionistas. Para mediados del siglo XX, el Edén ya había dejado muy atrás su época de esplendor y se venía cada vez a menos.

Hasta que cerró finalmente sus puertas y fue saqueado incontables veces. Lo que no se llevaron sus últimos dueños (lo dejaron armado como estaba y, simplemente, le pusieron llave) se lo llevaron los saqueadores.

dsc_0198Hace un par de años, una empresa tomó la concesión del Hotel que ya no funciona como tal. La intención no es que funcione para alojar turistas sino como un museo. En el recorrido diurno, que es de carácter histórico, se puede pasear por las distintas zonas: lavaderos, espacios de planchado, habitaciones y jardines, además de la cava donde se degustan quesos y vinos.

Además, hay un recorrido nocturno donde se relata a los visitantes las leyendas e historias del Hotel. Para los “corajudos”, adelante, es una visita ideal. Nosotras preferimos quedarnos con el relato histórico, nomás.

La visita diurna tiene un costo de $50 y se hacen desde las 10:00 hasta las 19:00, sin necesidad de sacar antes la entrada ni reservarla. Al final del recorrido, hay una tienda para comprar artesanías y en la cava también se pueden comprar quesos, vinos, salames, licores, picadas listas para comer, entre un montón de otras cosas.

Dato extra: como buena lectora compulsiva, les comento que la autora argentina Viviana Rivero publicó una novela donde el escenario es, precisamente, el Hotel Edén. La novela se titula  “Secreto bien guardado”.

Antiguas habitaciones del Edén para la servidumbre y atrás, el cerro La Banderita.

Antiguas habitaciones del Edén para la servidumbre y atrás, el cerro La Banderita.

 

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Pasillo en el hall central del hotel

Pasillo en el hall central del hotel

 

La entrada al Edén

La entrada al Edén

 

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Paseo por el centro

La zona céntrica de La Falda se concentra en su mayoría a lo largo de la avenida Edén. Las cuadras cerca de la ruta 38 son las que tienen más comercios, restaurantes y bares, mientras que hacia el lado del Hotel Edén la zona es más costosa, aunque también hay paseos de artesanos, lugares para comer y hoteles.

El centro tiene comercios variados: casas de decoración, tiendas de ropa, pet shops, heladerías, ópticas, farmacias. En fin, lo que busquen. Los precios se merecen un pulgar arriba: si van cerca de diciembre, aprovechen para hacer las compras de Navidad 😉

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Datos útiles (*)

Alojamiento

Elejimos el Hotel Gran España y reservamos desde Atrapálo! una habitación doble pero al final nos dieron una triple, con tres camas de 1 plaza. La habitación doble costaba $350 la noche por persona con desayuno incluido (té o café –con leche-, medialunas, bizcochos, manteca y mermelada). Además, el hotel tiene pileta y espacios para tomar sol (aunque por la cantidad de habitaciones del hotel, nos pareció poco) y servicio de restaurante, que se cobra aparte del alojamiento. De todos modos, al reservar una habitación se puede elegir que el precio sea con desayuno o que también incluya una comida (media pensión).

Comidas

Para comer en restaurantes o bares, los precios son accesibles. Una pizza con cerveza cuesta algo así como $200 y después probamos unas milanesas con queso y papas fritas más postre y gaseosa a $180 por persona. Comimos también un helado de una bocha por $20 y pagamos alrededor de $10 por una botella de agua de medio litro.

Les recomiendo que si necesitan comprar, por ejemplo, botellas de agua, golosinas, galletas o algo para comer vayan a quioscos que estén un poco más alejados del centro porque los precios suelen ser más bajos.

Transporte y cómo llegar

Les voy a dar referencias desde la ciudad de Córdoba, que es adonde nosotras fuimos primero y de ahí seguimos a La Falda. Desde Córdoba, se puede ir en buses, como los de Lumasa o Sarmiento. En ambos casos, hay servicios regulares y diferenciales. Los diferenciales hacen el viaje en aproximadamente 1 hora y 40 minutos, que es el trayecto “corto”. Los regulares lo hacen en más o menos dos horas y media.

Si andan en auto, acá les dejo un enlace que muestra cómo llegar desde distintos puntos de la Argentina >> CLIC!

(*) Los precios corresponden a octubre de 2016

Sitios web de utilidad

-Hotel Edén
-Secretaría de Turismo La Falda

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¡Hasta el próximo viaje!

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