Los 3 miedos más comunes de los bloggers (y cómo dejarlos de lado)

Los miedos más comunes de los bloggers (y cómo dejarlos de lado)

Los miedos más comunes de los bloggers (y cómo dejarlos de lado)

En un artículo anterior, compartí las 3 claves para que te decidas a pasar a la acción y que abrir un blog no sea sólo una idea que venís pensando -y postergando- hace tiempo. Si me voy un poco hacia atrás en el tiempo – uno o dos años- si había algo que se interponía en el camino eran los miedos. ¿A qué? A todo lo que puede funcionar como una excusa para no hacer o empezar algo.

Este post es el resultado de eso: de pensar cuáles eran esos miedos frecuentes que hoy, a un año y meses de haber empezado con el blog, ya no existen.

#1- ¿Y si me quedo sin ideas?

Sería el colmo que, teniendo un blog donde una de las temáticas principales es la creatividad, me quedara sin ideas, ¿no? Pero aún así, ese era uno de los miedos más recurrentes. Lo primero, y esencial, es definir el para qué querés crear tu blog, los ejes o grandes secciones y subcategorías, si son necesarias [Sobre esto podés leer más en este post]




Por otra parte, no te cargues con una frecuencia de publicación que está fuera de tu alcance y del blog. En mi caso, tengo tres grandes temáticas (lectura, escritura y creatividad), de las cuales armé categorías principales y subcategorías, las que podés ver en el menú de la web.

Pero transformar las ideas en contenido y dosificarlas en un calendario editorial tiene que ver más con la gestión del tiempo, y eso viene después.

En resumen, para generar nuevas ideas:

-Anotá todo lo que se te vaya ocurriendo. No importa si tenés poca información sobre eso o necesitás recursos extra para concretarlo. Lo importante es que las ideas queden escritas en papel (o en un documento de Word, que también vale) y no se pierdan.

-Visitá blogs o sitios web relacionados con las temáticas de tu blog y pensá qué aportes novedosos y originales podés hacer, ya sea sobre algo de lo que no hay información -o no es suficiente-, como así también enfoques y miradas nuevas sobre lo que ya existe.

-Una vez que tengas el blog en marcha, tenés diferentes vías para consultar e indagar a tus seguidores qué temas les gustan más o de cuáles les gustaría encontrar contenido. Las redes sociales y el email marketing son dos aliados para generar feedback con quienes están del otro lado de la pantalla.

TIP EXTRA: Aprovechá las fechas especiales para generar contenido, ya sea para tu blog o redes sociales. Acá tenés un post sobre cómo armar un calendario de marketing

#2- No me alcanza el tiempo

Si es algo que querés hacer, al tiempo lo tenés. Pensálo así: nadie te obliga a publicar un post por día o a estar una cierta cantidad de tiempo trabajando en tu blog.  Pero es válido que pienses en cómo vas a hacer para sacar tiempo de la galera -más aún si ya tenés trabajo, parcial o full time-.

En mi caso, decidí que el blog sería una combinación entre hobby y trabajo: no tengo horarios ni cantidad de tiempo definido, y en cambio, voy poniendo objetivos. Por ejemplo, sé cuáles artículos voy a publicar cada semana. En base a eso, puedo determinar qué días sentarme a escribir, hacer las fotos, programas las publicaciones en redes, armar newsletters, etcétera.

Así, puedo ir haciendo diferentes tareas durante varios días, o designar uno solo para armar varias publicaciones y dejarlas programadas (soy hija del rigor, por lo que, en general, gana la segunda opción).

Mi aliado para esto es el calendario editorial. Algo tan simple como un planner mensual donde apunto cuántas publicaciones y cuáles voy a hacer, les asigno un día y entonces, a la vista, tengo armado cómo será el mes en cuanto a posts.

Actualmente, publico entre 2 y 3 artículos por semana, pero empecé con 1 semanal y, a veces, hacía malabares para llegar. Empezá con algo mínimo, que tengas la seguridad de poder cumplirlo y sea viable para vos. Después, podés ir aumentando, siempre manteniendo una frecuencia constante (léase: evitar hacer 10 publicaciones un mes y, al siguiente, 2. Hacé 6 por mes y listo).

#3- El fantasma de la monetización

Sé que hay bloggers que sostienen lo siguiente: antes de abrir un blog, tenés que saber cómo lo vas a monetizar. En parte, estoy de acuerdo, pero a lo que no adhiero es que retrases de más tu proyecto por no saber exactamente cómo vas a generar un ingreso.

Puede haber dos situaciones:

a- Que seas un profesional y quieras ofrecer servicios online (aplica también para vender productos). En este caso, seguramente tenés en claro que querés generar ingresos, pero quizás no sabés muy bien cómo. Para esto, te recomiendo visitar la web de Marta Falcón, que tiene un blog entero, y muy bueno, para ayudarte en el diseño de servicios para vender online.

b)- Que seas aficionado o por hobby quieras abrir un blog sobre determinada temática y, si bien te encantaría vivir de eso, no te importa demasiado -al menos en un principio- cómo monetizarlo. En este grupo me incluyo, aunque quiero darte un pequeño consejo: intentá buscar al menos una idea para generar ingresos desde el comienzo, porque eso va a darte una motivación extra y, en los momentos de bajón o desgano, no vas a sentir que toooodo el trabajo que hacés tiene un rédito nulo.

¿Cuáles son las maneras de monetizar un blog? Hay muchas, entre las que se encuentran las publicaciones patrocinadas, la venta de infoproductos o el armado de un shop online, el marketing de afiliados, la publicidad online y, combinando con el caso anterior, promocionar servicios (por ejemplo, redacción, gestión de redes sociales, diseño gráfico y web, programación, soporte a emprendedores, etcétera).

Si este post te resultó útil, acá podés acceder a muchos más recursos para bloggers y emprendedores.

*La foto de portada es de fotownetrza, extraída desde Pixabay.

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *