Una ciudad de colección en el Museo de Ramos Generales

Una ciudad de colección en el Museo de Ramos Generales

Entrar al Museo de Ramos Generales es un auténtico viaje al pasado. Parece increíble que, en pleno centro de Villa María, y a tan solo una puerta que se abre, detrás haya una joya del coleccionismo, un universo que recrea -y con creces- la vida cotidiana de principios del siglo XX. 

“Ramos Generales fue imaginado hace bastante tiempo, como un sueño y se ha convertiro en una grata realidad de un proyecto de familia y amigos. La idea fue creciendo desde la colección particular, hasta lo que es en la actualidad el museo”, se lee en el sitio web, a modo de presentación de este maravilloso lugar.




Y como si fuese una historia, remontándose hacia atrás, sigue: “Todo comenzó hace 20 años como un hobby que consistía en buscar y encontrar piezas que tuvieron esplendor y tal vez hoy están olvidadadas y abandonadas. Darles brillo y vida nuevamente es una pasión”.

“En 1995 la idea y sueño de ubicar la colección en el viejo y elegante edificio de principios de siglo que ocupó el correo, en calle José Ingenieros, fue tomando forma y de a poco se hizo realidad”.

¿Qué hay dentro del mundo de Ramos Generales?

El museo es como una ciudad en miniatura, a pequeña escala que contiene miles de objetos, desde latas y frascos hasta automóviles. Así de diverso y atrapante es Ramos Generales. Empecemos el recorrido…

Almacén 

En él se podía comprar desde un alfiler hasta un carruaje, era el centro económico social y hasta político de principios del siglo XX. Casi al mismo tiempo que se instalaba el ferrocarril, se abría el almacén de ramos generales. El trueque era habitual y la palabra dada tenía valor de ley. El azúcar, la harina, al igual que los alimentos secos, como legumbres, se vendían por medidas y a granel, también se despachaban bebidas y algunos contaban con el salón de baile para reunirse sábados por la noche.

Cooperativa y Banco

Eran austeros e imponían respeto. Las antiguas máquinas de escribir, entonaban con su tecleo una música inconfundible. Los cheques se imprimían con unas pequeñas máquinas generalmente fabricadas e importadas de Chicago y la papelería era prensada para darle forma de pesados libros, por los mismos empleados.

Boutique de Damas

Perlas, muchas piedras, carteras bordadas, guantes y muchos accesorios que reflejan la moda de época. ¿Quizás algo podría volver a ser tendencia?

Cine y Bar

El lugar de encuentro en la ciudad, donde destacan además fotografías de diferentes espacios emblemáticos.

Puesto de Diarios y Revistas

Diarios y revistas de distintas épocas, destacándose las primeras tapas de las revistas de la editorial Atlántida, tales como: El Gráfico, Para Tí, Billiken y La Chacra.

Patio de Autos

Típico, con los elevados surtidores, con sus tu-lipas iluminadas. Marcas tales como Itaca, Energía, Essoline eran nombres habituales de combustibles.

Estación del Ferrocarril

Además de todos estos espacios, el museo también tiene salas que representan a farmacia, peluquería, boletería del ferrocarril, sastrería de hombres, tienda y mercería, bazar francés, herrería, maquinaria agrícola, oficina de correo y, en un primer piso, una casa con domitorio de niños, dormitorio matrimonial, sala de estar, cocina y comedor. Una joya todo.

Info útil

Dirección: José Ingenieros 160. Villa María, provincia de Córdoba.

Horarios: Martes a sábados, de 10:00 a 15:00; sábados, de 08:00 a 12:00; domingos y feriados, de 16:30 a 19:30 horas.

Precio de entrada: $40 entrada general (Mayores) y $30 (jubilados, menores y grupos).

Teléfono: 0353 4534828

Correo electrónico: administracion@hotelrepublicavm.com.ar

Facebook: https://www.facebook.com/ramosgeneralesmuseo/

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